Autoras: W. Davies (Fátima Embark y Merche Murillo)
Sinopsis: «Quiere muchísimo a Wendy», pensó, indignándose con ella al ver que no comprendía por qué no podía volver a tener a Wendy. El motivo era de lo más simple: «Yo también la quiero. Y no podemos tenerla los dos, señora». Peter Pan y Wendy, de J. M. Barrie Cien años después la historia se repite. O quizá no. Todavía no se conocen. Ni siquiera se intuyen. Peter y Wendy tienen un destino común del que no podrán escapar. La aventura de la vida y la magia del amor empiezan aquí, contigo, en cuanto te atrevas a descubrir su historia. Podríamos hablarte sobre caracoles, estrellas, princesas que no sienten dolor, palabras inventadas, catarros mal curados o mundos rellenos de sueños donde todo es posible. Por explicarte podríamos deleitarnos y ser un poco malas y adelantarte que el amor no siempre es dulce. Pero claro, eso sería adelantar acontecimientos y no entenderías nada. Así que olvida las últimas líneas y sumérgete en una historia donde todo es posible, incluso que el sol y la luna se besen. Pronto, todo tendrá sentido.
Bienvenido a nuestro particular Nunca Jamás.
Páginas: 423
ISBN: 9788494236303
Reseña:
Cuando tuve este libro entre mis manos tuve claro que sólo tenía dos opciones. O amarlo u odiarlo. No había otra. O sabía sacar partido de la bellísima historia de Peter Pan, o cogía a esos personajes que tanto amaba y los destrozaba haciendo con ellos lo que quisiera.
Al final, decidí amarlo. Y digo decidí por algo.
Esta novela está escrita a cuatro manos por Fátima Embark y Merche Murillo que se esconden bajo el seudónimo de W. Davies (¿Wendy Davies?).
No paro de pensar en como organizar un poco todo lo que tengo que escribir sobre esta novela y creo que lo voy a dividir tal que así:
Lo que me ha gustado:
Hay muchísimas cosas que me han gustado en esta novela (al igual que también las hay que me han chirriado mucho). Lo principal creo poder afirmar sin temor a equivocarme es la magia que desprende. Los recuerdos a esa maravillosa obra de Barrie. Y es que todo nos recuerda al clásico al que no paran de referirse en cada página, todo, hasta la forma de escribir que acoplan con mucho acierto a esa peculiar estilo de Barrie, a caballo entre la narración de una novela y un cuento, dirigida a un "tú", al lector. Esto me ha cautivado.
" Tiempo atrás había pensado que Wendy vivía en un huevo. Blanco, cerrado, opaco. Una cárcel llena de vida. Un huevo desde dentro parece la prisión más inquebrantable del mundo, pero desde fuera… desde fuera es frágil, un simple golpe y se rompe. Le parecía curiosa la diferencia que residía en la perspectiva desde la cual se mirase el huevo. Y un día cualquiera, sin ninguna importancia para el resto del mundo, Peter rompió el huevo, lo abrió y en él no había yema alguna, había estrellas. Esas estrellas que se pueden mirar, tocar y hasta oler. Wendy era, a fin de cuentas, una estrella que vivió dentro de un huevo." — W. Davies
" Como es lógico, los Países del Nunca jamás son muy distintos. El de John, por ejemplo, tenía una laguna con flamencos que volaban por encima y que John cazaba con una escopeta, mientras que Michael, que era muy pequeño, tenía un flamenco con lagunas que volaban por encima. John vivía en una barca encallada del revés en la arena, Michael en una tienda india, Wendy en una casa de hojas muy bien cosidas. John no tenía amigos, Michael tenía amigos por la noche, Wendy tenía un lobito abandonado por sus padres; pero en general los Países de Nunca Jamás tienen un parecido de familia y si se colocaran inmóviles en fila uno tras otro se podría decir que las narices son idénticas, etcétera. A estas mágicas tierras arriban siempre los niños con sus barquillas cuando juegan. También nosotros hemos estado allí: aún podemos oír el ruido del oleaje, aunque ya no desembarcaremos jamás. " — J.M Barrie
¿Soy yo la única que encuentra la similitud? Desbordan magia, ambas.
Y los guiños a Peter Pan, con toda la locura adherida, son tantos y de tantas maneras...
" — ¿De verdad te llamas Wendy?— Ajá— ¿Y me darás un dedal cuando nos veamos?— Definitivamente eres un listillo."
Leer las aclaraciones finales no tiene desperdicio, todo un glosario de los guiños que se hacen tanto a Peter Pan, como a la propia vida de Barrie. Algo que a mí me ha parecido un punto tan grande como de aquí a china.
Y algo que también me ha gustado, que un montón de lectores se empeñan en tachar como algo malo, y que aparece no sólo en este libro sino en muchos otros son los "spoilers" que dejan caer los narradores a lo largo del libro. ¡Señoras y señores eso no es un spoiler! Si la propia autora te dice "eso" significa que quiere que lo sepas, tal vez para que puedas comprender mejor lo que viene o quizás para utilizarlo como gancho para que continúes leyendo. Yo creo que es una herramienta que funciona increíblemente bien.
No puedo más que agradecer que estas dos autoras hayan de alguna forma resucitado unos personajes que estaban tan vivos y traerlos al siglo XXI, dándonos la esperanza de cruzarnos con un Peter por alguna calle, tal vez con una Wendy enamorada, o quizás con unos niños perdidos que desean ser encontrados.
Lo que me ha gustado menos:
Y ahora viene la parte menos buena, lo que a veces me ha dejado un poco descolocada.
Y es que Recuerda que me quieres tiene algunas cosillas que no me han terminado de encajar.
Para empezar me centraré en la narración, que a veces me ha maravillado y otras me ha chirriado muy fuerte.
«La música suena hermosa, vehemente, escoltada por la dulce voz de su joven amante, que se atreve a entonar sus versos en una caricia suave y atrevida. Su entusiasmo tiñe cada uno de sus movimientos, decorados por la luz verde y cristalina de su mirada; y su silueta, impregnada de una candidez casi genuina, es el aliciente definitivo que seduce al público, enroscándolo en un halo de embeleso, una fina red traslúcida de estupor desmedido.»
Mi cara al leer esto es un poema. ¿Qué ha dicho aquí? ¿Alguien lo entiende? En mi humilde opinión, esto es pasarse, han querido imitar el estilo de Barrie, y de hecho lo hacen genial en algunas partes como ponía de ejemplo en las cosas que me han gustado del libro, y también con la época. Pero a veces (como esta) se les ha ido de las manos. Esto tiene tal cantidad de palabras que al lector le pueden sonar raras que dificultan la lectura. Si ya lo decía Einsten... "Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre. "
Además de esto (que ocurre varias veces a lo largo de la historia) algunas situaciones me han llegado a parecer ridículas. Porque sí, conservan toda la esencia de la locura y el sin sentido que trae consigo Peter Pan, pero se asemeja tan poco al siglo XXI que a ratos descuadra.
En conclusión, una novela mágica. Con muchos guiños a Peter Pan y a la literatura en general. Una relación amorosa muy bonita pero que a veces puede pecar surrealista.
Frases y citas preciosas y otras demasiado rocambolescas. Y unos personajes que vale la pena conocer.
“ —¿Que recuerde que te quiero? Te quiero —pronunció, como saboreando la palabra—. Te quiero es poco. Te quiero no es nada. Si un te quiero explicara lo que yo siento por ti, ahora mismo no estaría aquí. Te quiero —dijo escupiendo la palabra, agitando la cabeza—. Qué tontería, yo a ti no te quiero.”
Puntuación:
4/5


